Por
Liliana Carranza Trigozo
En la época de los
ochenta, impulsé la gratificante tarea de ser Maestra, en ese entonces las TIC
no formaban parte de diseños curriculares de las Instituciones Educativas de mi
Región, tampoco las tendencias
tecnológicas se encontraban tan involucradas con la vida diaria de los miembros
de la comunidad estudiantil; sin embargo, paulatinamente se han venido
presentando bajo el binomio curiosidad – utilidad, hasta consolidarse como
utilidad – necesidad.
Ahora, después de más de 25 años de mis inicios en las
aulas, observo como el sistema educativo, una de las instituciones sociales por
excelencia, se encuentra inmerso en un proceso de cambios, enmarcados en el
conjunto de transformaciones sociales propiciadas por la innovación tecnológica
y, sobre todo, por el desarrollo de las tecnologías de la información y de la
comunicación, por los cambios en las relaciones sociales y por una nueva
concepción de las relaciones tecnología-sociedad que determinan las relaciones
tecnología-educación.
Cada época ha tenido
sus propias instituciones educativas, adaptando los procesos educativos a las
circustancias. En la actualidad esta adaptación supone cambios en los modelos
educativos, cambios en los usuarios de la formación y cambios en los escenarios
donde ocurre el aprendizaje. Este proceso de cambios, en uno de los marcos
donde mejor se refleja es en el ambiente instruccional, en el marco donde se
desarrollan los procesos de aprendizaje.
Es ese sentido el ambiente de
aprendizaje con TIC, debe tener en cuenta las habilidades y actitudes
necesarias de los niños para lograr con eficiencia el aprendizaje en su
entorno; como docentes debemos propiciar
la contratación de ideas y la colaboración constructiva entre los alumnos y el
profesor; debemos atribuir al alumno un
papel activo en las actividades de aprendizaje;
facilitar la regulación del
aprendizaje, al permitir que la información de retorno llegue oportunamente a
la alumna, alumno y al posibilitar la coevaluación, evaluación por pares y
corresponsabilidad grupal sobre los resultados de un trabajo.
Naturalmente, como
cualquier fenómeno social, la tecnología nos ofrece una serie de beneficios, lo
cual es importante conocer, tanto, como
es necesario reconocer los peligros que nos pueden ofrecer si no las
utilizamos de manera apropiada en el marco de nuestro sistema educativo. En ese
orden, el empleo de las TIC nos
facilitan las comunicaciones con nuestros alumnos, eliminan barreras de tiempo
y espacio, reducen los impactos nocivos al medio ambiente al disminuir el
consumo de papel y la tala de árboles y al reducir la necesidad de transporte
físico y la contaminación que éste puede producir, nos permite conocer
información de acceso igualitario. Tantos beneficios, que debemos
considerar tomar la precacución de no
recopilar información dañina, y hacer lo posible que su uso no transgreda derecho de terceros.
Un claro ejemplo que
nos involucra en un ambiente de aprendizaje con las TIC, es el Proyecto Huascarán, el cual se encarga de
desarrollar, ejecutar, evaluar y supervisar, con fines educativos, una red
nacional, moderna, confiable, con acceso a todas las fuentes de información y capaz de transmitir contenidos multimedia,
a efectos de mejorar la calidad educativa en las zonas rurales y urbanas. Este
Proyecto para mi constituye, un aporte a la educación peruana por medio de las
TIC. Asimismo, en nuestras manos está la labor de impulsar tareas, trabajos,
prácticas donde utilicemos las TIC, por ejemplo, el acceso a una práctica
virtual, la revisión de libros digitales, los foros de discusión de un tema de
alcance educativo, la creación de proyectos telemáticos. Es decir no solo
miremos a las TIC como un fin sino como un medio, esto constituye el ambiente
que debemos generar, lo que nos diferenciará de la educación tradicional.
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